Luego de dos semanas de locura total. Me re rencontré con el, siempre me esperaba, incluso podían pasar meses y aun así me esperaba.
Era de noche, estábamos en una plaza rodeada de agua, luces y mucha gente que pasa por aquí antes de llegar a su destino.
Corrí a tus brazos, fue un abrazo tan largo y cálido que pude olvidar mis miedos y paranoias. Reímos me arrojaste una botella a la cara y me hiciste beber el contenido, luego junto con tus amigos compartimos interminables carcajadas.